Hezbolá no baja el dedo del gatillo tras tregua con Israel
El alto el fuego no calma la tensión
Tras el acuerdo de tregua entre Líbano e Israel, anunciado desde Washington, Hezbolá envió una advertencia clara: no habrá relajación militar. El grupo mantiene “el dedo en el gatillo” y su fuerza intacta, dispuesto a responder a cualquier movimiento israelí que consideren agresión.
¿Qué cambió realmente?
Hezbolá dejó en claro que la retirada parcial en el sur del Líbano solo responde a cumplir el acuerdo, no es señal de debilidad ni distensión real. La presencia israelí en territorio libanés, especialmente su ofensiva para controlar la franja fronteriza junto al río Litani, sigue siendo la principal amenaza que activa la resistencia armada.
- El alto el fuego es condicional: debe aplicarse en todo el territorio y respetar la soberanía libanesa.
- Cualquier incursión aérea o ataque de artillería israelí, según Hezbolá, traerá “consecuencias severas”.
- La verdadera prueba será si Israel abandona su plan de mantener tropas en esa zona estratégica.
Lo que viene
Este acuerdo de paz negociado sin la participación de Hezbolá es una tregua débil y frágil. La amenaza de un nuevo estallido permanece latente mientras Israel avance en sus planes de ocupación parcial y Hezbolá mantenga su capacidad operativa intacta. No es sólo una disputa territorial: está en juego la estabilidad institucional y la seguridad de toda la región.