No Queremos Amnistía: Luis “Balo” Farías Exige Justicia Real y Cambio Profundo
No es amnistía, es justicia
Luis “Balo” Farías, ex candidato presidencial y ciudadano independiente que sufrió prisión injusta, lanza un mensaje contundente: no aceptará una amnistía como si fuera un favor político. La demanda es clara y firme: justicia verdadera, no concesiones.
¿Qué está en juego realmente?
Después de años encarcelado por sus ideas, Farías exige la liberación inmediata de todos los presos políticos, la retirada total de cargos y que se restablezca el estatus de inocencia para quienes siguen bajo medidas cautelares. No se trata de perdón, sino de un reconocimiento de que su único delito fue resistir una violación constante a la Constitución.
También reclama la devolución completa de lo confiscado ilegalmente y el resarcimiento por gastos de defensa privada que enfrentaron para protegerse de un sistema judicial manipulado.
El verdadero problema: la concentración peligrosa del poder
Más allá de los casos individuales, Farías apunta a la raíz del conflicto: un Estado federal fallido que concentra el poder en una cúpula central sin contrapesos, creando un presidencialismo militarista e imperial. Esa concentración permite que la justicia sea secuestrada y se persiga a toda disidencia.
El cambio clave es la creación de una federación real que distribuya el poder con autonomía regional, municipalización plena y separación clara entre gobiernos y ciudadanos.
Reconocimientos inesperados
En este camino, Farías además deja un agradecimiento especial a la Nobel de la Paz María Corina Machado y al expresidente Donald Trump, cuyos esfuerzos ayudaron a mantener viva la esperanza de libertad para Venezuela.
¿Qué sigue?
Para Farías, la amnistía no es la solución, es solo un parche temporal. No se puede avanzar sin reconocer el atropello sufrido ni sin desmontar la estructura de poder que permite la opresión. La lucha continúa, denunciando el centralismo que asfixia y clamando por una verdadera refundación federal del país.
Una pregunta queda abierta: ¿será posible que Venezuela alcance una libertad plena y un nuevo modelo de poder tras esta voz tan clara desde la experiencia directa del encierro?