Foro Penal impulsa ley para acabar con la persecución política en Venezuela

Foro Penal lanza propuesta clave para cambiar la historia política

Este sábado se dio a conocer un anteproyecto revolucionario: una Ley de Amnistía General diseñada para frenar la persecución política que ha marcado a Venezuela por décadas.

¿Qué está en juego y por qué importa?

El borrador plantea terminar con todos los procesos judiciales, administrativos y laborales contra quienes fueron perseguidos por razones políticas desde el 1° de enero de 1999 hasta que la ley entre en vigor. Pero va más allá: no se trata de reconocer culpabilidades, sino de resarcir una injusticia sistemática.

Detalles que marcan un antes y después

El fin de las acciones legales y la restitución de derechos

La propuesta extingue toda responsabilidad penal, civil y administrativa vinculada a delitos políticos, elimina antecedentes y registros policiales, y devuelve bienes confiscados en procesos de persecución.

Adiós a la impunidad, pero no para todos

Excluye claramente de sus beneficios a quienes hayan cometido crímenes de lesa humanidad, genocidio, tortura o crímenes de guerra. Estos casos se mantienen como imprescriptibles y no amnistiables, marcando un límite firme contra la impunidad.

Según organismos internacionales

Una novedad fundamental es que la ley reconoce como vinculantes las calificaciones de presos políticos emitidas por organizaciones internacionales. Esto obligaría a las autoridades venezolanas a acatar sus determinaciones, un cambio que puede revolucionar la dinámica política.

Eliminación de leyes que limitan el disenso

Como parte de las garantías para evitar la repetición, se propone derogar normativas usadas para criminalizar la oposición, como la Ley Contra el Odio, regulaciones a ONG y la Ley Orgánica “Simón Bolívar” contra el Bloqueo Imperialista.

Un paso hacia la reconciliación institucional

La iniciativa señala que solo la Asamblea Nacional puede aprobar esta ley, sin control ni veto del Ejecutivo. Esto podría abrir una vía institucional para reconstruir la convivencia democrática en el país, un camino que muchos esperan y pocos creían posible.

¿Qué viene ahora?

Con esta propuesta en la mesa, queda en manos de los órganos legislativos decidir si se da un giro definitivo para poner fin a una era de represión política. ¿Será esta la clave para una verdadera reconciliación en Venezuela? El futuro está en juego.

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