Irán multiplica ejecuciones en 2025: cifra récord en 36 años
Irán rompe récord en ejecuciones, arrastra a la región a un nuevo nivel de violencia
En 2025, Irán ejecutó a al menos 1.639 personas, un salto brutal del 68% respecto al año previo. Es la cifra más alta desde 1989 y un claro signo de que la represión se dispara sin control.
Solo el 7% de estas ejecuciones fueron confirmadas oficialmente. El Estado oculta la mayor parte, lo que sugiere una estrategia de intimidación masiva bajo discreción.
¿Por qué importa esto?
- Casi la mitad son por delitos relacionados con drogas, que crecieron un 58%, pero destacan 57 ejecuciones por cargos vinculados a la seguridad estatal: manifestantes, prisioneros políticos y acusados de espionaje son ahora ejecutados bajo etiquetas como «rebelión armada» y «enemistad contra Dios».
- Al menos 48 mujeres fueron ejecutadas, un aumento del 55% y el número más alto en dos décadas, revelando un avance grave contra derechos básicos.
- La pena de muerte está centralizada en los Tribunales Revolucionarios, usados como herramienta política para aplastar la disidencia, especialmente contra minorías y grupos marginados.
- Además, aumentan las ejecuciones de extranjeros, con 84 ciudadanos afganos y otros de nacionalidades diversas, mostrando un patrón de opresión que cruza fronteras.
Lo que viene
La escalada continúa mientras Irán mantiene una guerra interna y regional, sumida en un clima de miedo y represión extrema. Esto pone en jaque la estabilidad y obliga a reconsiderar la estrategia internacional frente a Teherán.
La comunidad global, incluyendo la ONU y gobiernos con vínculos diplomáticos, debe poner la abolición de la pena de muerte en el centro del diálogo con Irán, o arriesgarse a ser cómplice de esta carrera hacia la brutalidad estatal.
Lo que pocos cuentan: la pena de muerte en Irán no es solo castigo, es un arma política que refuerza el control y extingue cualquier resistencia interna.