Venezuela: El falso diálogo que usa a las mujeres para ocultar un control político
¿Diálogo o nuevo control político disfrazado?
La vicepresidenta Delcy Rodríguez convocó un encuentro bajo la bandera del «diálogo por la paz y bienestar nacional». Pero aquí está la verdad que nadie dice: esto no es un diálogo auténtico, es un mecanismo más para fortalecer un control político ya consolidado.
El feminismo: herramienta y víctima de la política venezolana
El feminismo es pacifista y ha sido el motor de conquistas históricas para las mujeres, basadas en igualdad y libertad. Sin embargo, no todas las mujeres ni todos los movimientos feministas están exentos de ser usados políticamente para justificar agendas opuestas.
En Venezuela, los más de 20 años del chavismo demostraron cómo se apropian de discursos emancipadores para controlar, no para liberar. La Ley de Consejos Comunales amplió la participación femenina, sí, pero bajo supervisión estricta que excluye a quienes no se alinean con el oficialismo, reproduciendo estructuras de violencia y exclusión.
Qué significa esto para la ‘paz’ que ofrecen
No hay paz sin libertad de expresión, sin reconocimiento de responsabilidades ni de los daños cometidos. Lo que se plantea es una paz impuesta desde arriba, sin justicia ni verdad, sin verdaderos espacios para el diálogo. Más que avanzar, se busca silenciar voces críticas y dar apariencia de inclusión.
¿Qué sigue para Venezuela?
El verdadero cambio necesita participación real de las mujeres como actrices decisivas, no como peones para legitimar arreglos de poder. Sin elecciones libres ni justicia transicional, este supuesto diálogo solo consolidará el statu quo, garantizando que «todo cambie para que nada cambie».
¿Estamos frente a un nuevo ciclo de control político camuflado de reconciliación? La respuesta define el futuro de la libertad, la seguridad y la legitimidad en Venezuela.