¿Realmente resuelve la salud pública en Miranda? 51 cirugías y 2,000 esperas atrapadas
51 cirugías en Ocumare del Tuy: ¿avance o cortina de humo?
En una nueva jornada quirúrgica en el Hospital General de los Valles del Tuy, se atendieron 51 pacientes con operaciones de baja complejidad. El comunicado oficial celebra alcanzar 2.000 intervenciones realizadas en el municipio Tomás Lander.
Lo que esconden los números
Estas cifras, difundidas por autoridades regionales como el doctor Erick Ramírez y la alcaldesa Dayana Báez, suenan a progreso. Pero en el fondo, confirman un problema de fondo: la salud pública sigue saturada y las listas de espera no desaparecen.
Las cirugías — hernias inguinales y vesículas biliares — son intervenidas solo después de un sistema burocrático llamado 1×10 del Buen Gobierno, que filtra a pacientes para este plan puntual. ¿Qué pasa con quienes no logran ser priorizados?
¿La solución o una banda sobre el daño?
Reducir la lista de espera es la promesa, pero en realidad el esfuerzo es limitado y condicionado por recursos mínimos. Este tipo de jornadas no cambia la realidad de fondo: hospitales colapsados, falta de equipos, personal médico insuficiente y políticas públicas incapaces de enfrentar el problema estructural.
¿Y ahora qué?
Si no se replantean las prioridades y se invierte inteligentemente en infraestructura y gestión, estas cifras seguirán siendo solo parches sobre una herida abierta. La salud pública en Miranda requiere acciones contundentes, no más jornadas que maquillan una crisis sistemática.
La pregunta que vale la pena hacerse es: ¿hasta cuándo estaremos celebrando cifras parciales mientras el sistema de salud se sigue cayendo a pedazos?