Represión y hambre: La transición democrática que Maduro niega sigue ganando urgencia

Represión policial corta protestas por salarios mínimos

Este jueves, cientos de trabajadores en Caracas intentaron marchar hacia el Palacio de Miraflores para exigir un aumento salarial que el régimen mantiene congelado desde 2022. Fueron reprimidos con gas pimienta y bloqueos policiales. Detenciones y agresiones a periodistas completaron un escenario de control y censura.

¿Por qué esto cambia el escenario?

La líder opositora María Corina Machado alertó que esta represión confirma algo que el oficialismo quiere ocultar: el país está en crisis profunda y la transición a la democracia es urgente e impostergable. La población está sumida en la pobreza más extrema, con niños desnutridos y ancianos con pensiones equivalentes a menos de un dólar.

Mientras tanto, el gobierno anuncia aumentos salariales que no alcanzan a cubrir ni la canasta básica, y responde con represión en lugar de soluciones reales.

Lo que viene después

Los trabajadores y sindicatos no se detendrán. Ya planean movilizaciones de mayor alcance, incluyendo la entrega de una carta en la Embajada de Estados Unidos como llamado internacional de auxilio. La combinación de crisis económica e institucional con represión sistemática puede aumentar la presión interna e internacional sobre el régimen.

La pregunta no es si habrá cambio, sino cuándo la crisis y la protesta social acabarán con la agonía política que sostiene el poder actual.

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