Caos y violencia en el centro penitenciario Rodeo I
Familiares y la organización Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) denuncian una grave alteración al orden interno en la prisión Rodeo I, en Miranda. Reportan heridos, un posible fallecido y falta total de información oficial.
¿Qué pasó?
Gritos de auxilio, detonaciones y música a todo volumen —presuntamente para impedir comunicación con el exterior— son solo algunas de las señales que están llegando desde el penal. Se menciona a presos extranjeros y al reconocido preso político Josnars Baduel como víctimas.
¿Por qué esto cambia el escenario?
La opacidad del Estado frente a la custodia de los reclusos es un riesgo directo para su vida y seguridad. JEP exige, conforme a la Constitución y estándares internacionales, restablecer la transparencia, permitir acceso a supervisores independientes y garantizar atención médica urgente.
¿Qué viene después?
Si el gobierno continúa negando el acceso y control externo, la crisis solo escalará. La falta de información perpetúa un patrón de vulneración de derechos, que afecta especialmente a presos políticos y extranjeros, en un sistema penitenciario que sigue sin garantizar la integridad física de quienes dependen del Estado.