Reactivan pozo en comunidad indígena: ¿y el acceso real al agua?

Pozo de agua en Kashaama vuelve a funcionar: una solución puntual en medio del abandono

En el sector Las Parcelitas, comunidad indígena de Kashaama en Anzoátegui, se instaló una bomba nueva y tres transformadores para reactivar el pozo de agua que beneficia a 300 habitantes.

Este trabajo, ejecutado por el alcalde Gabriel Hernández con apoyo de Hidroven y el Gobierno nacional, busca garantizar un flujo estable y contínuo en la zona.

¿Por qué esto cambia el escenario?

Porque después de años de olvido, se atiende una necesidad básica fundamental: el acceso al agua potable. Pero esta intervención puntual contrasta con un panorama general marcado por un sistema hídrico deteriorado, en el que las comunidades rurales y originarias siguen luchando por recursos esenciales.

Más allá de Kashaama: un plan insuficiente frente a la crisis

El alcalde anunció mejoras en otros 29 pozos repartidos en diversas comunidades, y nuevas perforaciones en parroquias vecinas. Sin embargo, estas acciones corregirán solo parcialmente problemas estructurales causados por la falta de inversión y estrategia en infraestructura hídrica.

¿Qué sigue? Una ampliación real y sostenida del sistema eléctrico y de bombeo, junto con supervisión técnica constante. Además, la participación comunitaria debe seguir siendo una prioridad, no solo un escudo para justificar demoras o parches.

Porque con cada pozo que se repara, queda en evidencia la magnitud del abandono hacia quienes realmente mantienen viva esta zona.

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