La verdad que no te cuentan sobre la producción petrolera venezolana
Mientras se habla de un supuesto aumento en la exportación de petróleo, el corazón del negocio, la refinación, sigue paralizado.
PDVSA apenas procesa una tercera parte del crudo que sus refinerías podrían manejar. En números concretos: 399.000 barriles diarios sobre una capacidad instalada de 1,29 millones, según Reuters.
¿Por qué esto destruye la narrativa oficial?
El aumento del bombeo no significa que Venezuela pueda abastecer su mercado interno. Las plantas enfrentan fallas eléctricas, equipos dañados y falta de mantenimiento, limitando su producción real.
Lo más crítico: la unidad de craqueo catalítico, vital para fabricar gasolina, opera intermitente o directamente está parada en la Refinería de Paraguaná y otras plantas. Solo una unidad de craqueo está funcionando, una señal clara de decadencia técnica y administrativa.
¿Qué viene ahora?
- PDVSA depende cada vez más de importar insumos, como la nafta, incluso con permisos especiales de Estados Unidos.
- Si no hay un cambio estructural inmediato, la crisis de combustible regresará con fuerza, con largas colas y limitaciones en las estaciones de servicio.
- El aumento en producción y exportación reciente no mejora la situación real del venezolano común, porque la refinación no acompaña ese crecimiento.
El mensaje es claro: sin una recuperación profunda del sistema refinador y las infraestructuras clave, Venezuela seguirá atrapada en la dependencia externa y la escasez interna, pese al discurso oficial.