Un juez federal cierra el paso a pruebas clave para Diosdado Cabello y otros acusados
Este martes, el juez Alvin Hellerstein, responsable del caso contra Nicolás Maduro y su círculo cercano, bloqueó el acceso de la defensa para compartir pruebas con coacusados que siguen prófugos, entre ellos Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia venezolano.
La orden es clara: ningún acusado no detenido podrá recibir material de divulgación ni sus abogados. El argumento: proteger la seguridad de testigos y la integridad de la investigación. Además, se señala que no es indispensable compartir esas pruebas para preparar la defensa.
¿Por qué cambia el tablero?
Este movimiento judicial segmenta la estrategia defensiva del caso más importante contra el régimen venezolano en EE. UU. Al limitar el acceso a pruebas para Cabello, Ramón Rodríguez Chacín, Nicolás Maduro Guerra y el líder criminal Héctor Rusthenford Guerrero Flores, Washington pone sobre la mesa un control exhaustivo de la información, elevando la presión contra el núcleo duro chavista.
La consecuencia inmediata es una frontera legal que complica la coordinación entre acusados y puede afectar gravemente la capacidad de defensa de estas figuras en libertad.
El futuro que se abre
Con Maduro y Cilia Flores tras las rejas en Brooklyn y sin acesso pleno a pruebas para otros señalados, se acelera un proceso judicial con pocas opciones para la defensa. El juez ya rechazó eliminar los cargos de narcoterrorismo y exige solución rápida a las disputas económicas planteadas.
Este caso pone en jaque la fortaleza institucional del régimen y presagia un avance firme de Estados Unidos en la persecución legal de dirigentes venezolanos clave, una jugada que puede tener repercusiones internacionales y políticas decisivas para la región.