La Frontera Exige un Régimen Especial: ¿Por qué Táchira Queda Atrás?
La frontera de Táchira en crisis mientras otros gozan de privilegios
El Gobierno nacional aplica desde hace años un régimen especial en zonas como Margarita y Paraguaná, con exoneración a impuestos, IVA y gravámenes aduaneros por cinco años más. Sin embargo, no hay señales similares para la frontera del Táchira.
¿Qué sucede realmente?
William Gómez, analista experto en temas fronterizos, advierte que mientras estas regiones disfrutan de ventajas fiscales que potencian el comercio y turismo, el eje San Antonio del Táchira – Ureña permanece paralizado en más del 90%, con una industria operando apenas al 30%.
El régimen vigente permite compras sin impuestos hasta 3.000 veces el valor de la moneda oficial más fuerte, impulsando la actividad económica de sectores claves. Sin embargo, en la frontera nada de esto ocurre y la falta de voluntad política condena a esta zona vital a la inactividad.
¿Por qué este descuido afecta todo el país?
El estancamiento en Táchira no solo frena el desarrollo local, sino que bloquea el potencial económico y comercial de una frontera estratégica para Venezuela. Sin incentivos reales, el comercio formal sigue cediendo terreno a la ilegalidad, con consecuencias directas en seguridad y legalidad.
¿Qué viene si no se actúa?
Sin un régimen especial que atraiga inversiones y reduzca costos, la industria seguirá a medias y la frontera seguirá siendo un cuello de botella para la recuperación económica. Por el contrario, replicar el modelo de zonas libres como en Margarita puede transformar la región en un motor comercial, beneficiando tanto a venezolanos como a consumidores de Colombia.
La pregunta es clara: ¿por qué el Gobierno sostiene privilegios selectivos mientras descuida una frontera clave para la seguridad y prosperidad nacional?