Venezuela niega amnistía a periodista tras torturas y juicio injusto
El Estado venezolano acaba de rechazar la solicitud de amnistía del periodista Rory Branker, quien sigue sometido a un proceso judicial que denuncia como arbitrario y violatorio de sus derechos.
Branker fue desaparecido forzosamente por 7 meses, encarcelado arbitrariamente y torturado, denuncias que el régimen intenta ocultar negándole incluso el derecho al perdón. A pesar de haber solicitado la amnistía, el Gobierno le exige reconocer delitos que asegura no cometió, para luego negarle el beneficio.
Esta negación confirma que no estamos ante simples casos aislados, sino frente a una estrategia clara que persigue mantener bajo presión y control a críticos del Gobierno, sin respetar el debido proceso ni garantías legales.
Consecuencias reales que no se ven
Las consecuencias no son solo legales. La familia de Branker ha sido quebrada: la madre humillada, un hermano muerto por el estrés y la presión que esta persecución generó. El daño social y familiar es profundo y evidente, ignorado por la narrativa oficial que pretende mostrar una «convivencia democrática» inexistente.
¿Qué implica para Venezuela?
- Miles de víctimas enfrentan procesos similares sin amnistía ni justicia.
- Se consolida un patrón de violación sistemática de derechos humanos.
- El Estado utiliza tribunales para perpetuar la censura y el miedo.
Esta negación de amnistía no solo sella la condena contra Branker, sino que deja claro que el Gobierno venezolano no está dispuesto a cambiar su estrategia represiva.
¿Hasta cuándo seguirá esta agenda política que destruye vidas y socava las instituciones?