Sheinbaum sacrifica 5,000 mdp semanales para frenar alza de combustibles por guerra en Medio Oriente
Sheinbaum decide sacrificar miles de millones para contener precios de combustibles
La guerra en Medio Oriente ya golpea duro en México. El precio del barril de petróleo supera los 110 dólares y la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un gasto fiscal de 5,000 millones de pesos semanales para mantener los combustibles baratos.
¿Qué está pasando?
Frente a esta crisis global, el gobierno federal ha reducido drásticamente los impuestos a la gasolina y el diésel intentando evitar un aumento en el precio final al consumidor. Esta medida, sin embargo, representa un enorme costo para las finanzas públicas mexicanas.
Por qué esto cambia el juego
El subsidio masivo rompe con la lógica tradicional de solidaridad fiscal: Sheinbaum prioriza el control de precios y la estabilidad económica de corto plazo, aun si esto implica dejar de captar cientos de millones de dólares semanalmente.
Este sacrificio pone en evidencia lo vulnerable que es nuestra economía frente a conflictos internacionales y muestra el estrecho margen de maniobra que tienen los gobiernos latinoamericanos para afrontar crisis externas.
¿Qué sigue?
La reducción de impuestos es solo un alivio temporal. Si la guerra se prolonga y los precios del petróleo se mantienen o aumentan, el gobierno mexicano enfrentará serias presiones financieras. El llamado al diálogo y la paz, aunque necesario, no basta para garantizar la estabilidad económica.
La gran pregunta: ¿Hasta cuándo podrá sostenerse esta estrategia sin afectar la capacidad del Estado para cumplir con sus obligaciones?