14 meses de silencio que revelan una oscuridad institucional
Víctor Quero Navas lleva desde agosto de 2025 desaparecido dentro del sistema penitenciario venezolano, sin información clara ni oficial sobre su paradero o estado de salud.
La ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) exige al Estado venezolano datos transparentes y verificables. La ausencia de respuestas apunta a un patrón sistemático de desaparición forzada que afecta a decenas de familias, y viola la ley nacional e internacional.
Este caso cambia radicalmente el escenario de control estatal
No se trata solo de una persona: son al menos 80 hogares en Venezuela que sufren la misma opacidad. El Estado no solo incumple su obligación de informar, sino que alimenta la revictimización de familiares, como Carmen Navas, la madre de 82 años de Víctor, que permanece sin explicación.
El último informe ubica a Quero Navas en la prisión de El Rodeo I, con salud delicada. Desde entonces, ninguna autoridad ha confirmado ni negado su situación, dejando al sistema penitenciario bajo sospecha.
Lo que viene: ¿más impunidad o presión internacional?
La JEP ya pidió intervención de organismos internacionales para forzar respuestas. Esta demanda podría abrir la puerta a una supervisión externa en el control y transparencia del Estado sobre sus presos.
Mientras tanto, el silencio continúa, incrementando el cuestionamiento sobre la legalidad y el funcionamiento real de las instituciones venezolanas encargadas de la seguridad y el respeto a los derechos humanos.