Higuerote y el mar: la bendición que oculta retos reales para pescadores y turismo
Higuerote celebró la Bendición del Mar este Domingo de Resurrección
En Higuerote, el cierre de Semana Santa volvió a ser la tradicional Bendición del Mar, con la presencia de autoridades y turistas. Monseñor Tulio Ramírez ofició la misa en la marina La Pérgola para bendecir a pescadores, turistas y las autoridades locales.
Pero, ¿qué significa realmente esta ceremonia?
Bajo un ambiente que mezcla devoción y política local, el acto subraya la dependencia directa de esta región del Estado Miranda en los frutos del mar, tan vitales para su economía.
Monseñor Ramírez destacó que bendecir el mar es bendecir el sustento de muchos. Sin embargo, esta ceremonia sostiene un silencio incómodo: la pesca local y el turismo enfrentan desafíos que las autoridades no terminan de abordar.
Por su parte, la alcaldesa Olga Pacheco resaltó la misa como punto de encuentro para la unidad en un momento de crisis nacional, pero ¿puede una ceremonia reemplazar políticas públicas efectivas que impulsen la seguridad y la economía regional?
Esta Bendición del Mar expone una realidad escondida.
La dependencia económica del sector pesquero y turístico es crítica. Sin inversiones y apoyo institucional que garanticen la legalidad, infraestructura y seguridad, la región se mantiene vulnerable. Los turistas siguen llegando, pero ¿por cuánto tiempo sin condiciones que aseguren estabilidad y desarrollo real?
Lo que viene después es un punto de inflexión: si las autoridades no transforman simbologías en acciones concretas, Higuerote verá cómo sus pilares económicos se debilitan, con consecuencias directas en empleo y orden público.
Esta Bendición del Mar no debe ser un acto aislado de fe, sino un llamado urgente a atender los problemas reales que están sepultados bajo el agua, más allá del ritual.