Trump no solo negocia. Amenaza con «volar todo por los aires» si Irán no cede.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció a Fox News que, pese a estar en ronda de negociaciones con Irán, está preparado para un escenario extremo.
«Creo que hay muchas posibilidades de que mañana se llegue a un acuerdo. Ahora mismo están negociando», dijo Trump. Pero acto seguido advirtió: si no hay acuerdo, piensa en tomar el control del petróleo y destruir infraestructuras clave.
¿Por qué importa esta escalada?
El cierre del estrecho de Ormuz —por donde pasa el 20% del petróleo mundial— ya desestabiliza mercados y gobiernos. Trump apunta a un ultimátum que vence el 6 de abril, asegurando que si no se reabre, se desatará «el infierno» en Irán.
Sus palabras en redes son claras: «El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual!» y «Abrid el puto estrecho, malditos locos, o viviréis en el infierno».
Lo que viene cambia el tablero global
Con la guerra en Oriente Medio ya abierta y ataques confirmados entre EE.UU. e Israel contra Teherán, la amenaza de Trump no es una estrategia más. Es un aviso que puede significar bloqueos energéticos prolongados, escalada militar y sacudidas en los precios del petróleo.
Esta situación exigirá respuestas urgentes no solo de Washington, sino de gobiernos y mercados internacionales.
¿Estamos ante el inicio de un conflicto directo o una negociación bajo un pulso brutal? La siguiente semana marcará el futuro inmediato de Medio Oriente y la economía global.