Procesión del Silencio en Miranda: fe tradicional que desafía el desinterés institucional
Procesión del Silencio: 900 metros que ningún discurso oficial menciona
Este Sábado de Gloria, mientras las grandes agendas ignoran lo espiritual, los habitantes de Santa Teresa del Tuy, en Miranda, recorrieron 900 metros en una manifestación que no es solo tradición, sino un reflejo del tejido social profundo que muchas veces la política no respeta ni protege.
La caminata partió del templo Santa Teresita y finalizó en el cementerio municipal, un ritual que une fe y memoria bajo un silencio que no implica tristeza, sino esperanza. El presbítero Jhonfer Camacho, líder de esta expresión, subrayó que aquí se medita sobre la muerte y la resurrección, un contraste directo con la tendencia actual a evitar estos temas centrales en el debate público.
¿Qué hay detrás de esta tradición?
- Raíces que datan del siglo XVI y que sobreviven pese al olvido institucional.
- Una comunidad que fortalece su identidad férrea frente a la dispersión de valores.
- Un ejemplo claro de cómo las instituciones locales y nacionales deberían valorar la cohesión social más allá de discursos progresistas superficiales.
La fe expresada en esta procesión es un mensaje claro: la esperanza se sostiene en la unión y en la tradición, no en políticas que fragmentan. Nancy Ferrer y Ana de Genovés, devotas locales, resaltan la importancia del liderazgo espiritual y la continuidad de este ritual como defensa contra la pérdida de sentido colectivo.
¿Qué implica esto para el futuro en Miranda?
Mientras la agenda política concentre esfuerzos en temas que dividen o desestiman la identidad local, estas manifestaciones seguirán siendo la expresión genuina de un pueblo que se mantiene unido y resistente.
El Domingo de Resurrección se celebrarán eucaristías y la bendición del agua, eventos que seguirán promoviendo este arraigo espiritual fundamental para la estabilidad social en el Tuy.
Esta procesión no es un simple acto religioso, es un marcador cultural que nos recuerda que el país necesita políticas que respeten y fortalezcan estos pilares, no que los ignoren.