Senado de EEUU evita cierre inminente con acuerdo sorpresa en seguridad
Acuerdo en el último minuto para mantener el Gobierno en marcha
El reloj estaba en cuenta regresiva y el cierre del Gobierno federal parecía inevitable. Pero en las últimas horas, demócratas y republicanos en el Senado de Estados Unidos sellaron un acuerdo que podría evitar la paralización del país justo antes de la medianoche.
Separan el controversial financiamiento del DHS
El punto más espinoso fue el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que quedó separado del resto de las partidas para no trabar todo el paquete financiero.
Mientras se discuten las demandas para limitar tácticas polémicas de la agencia de inmigración ICE, como el uso de pasamontañas y la exigencia de cámaras corporales, el Senado acordó dar al DHS una extensión de fondos por solo dos semanas.
¿Por qué importa esta pelea?
La división en el Senado no solo refleja desacuerdos sobre la seguridad y los derechos civiles, sino también presiona por reformas concretas en operaciones que han motivado protestas y controversias recientes. Los legisladores exigen medidas claras para evitar abusos y mejorar la transparencia de las fuerzas de seguridad.
La reacción de la Casa Blanca
El presidente Donald Trump destacó el acuerdo como un avance, asegurando que trabaja junto al Congreso para garantizar la financiación completa del Gobierno sin retrasos. También pidió un consenso bipartidista, esencial para mantener la estabilidad durante los próximos meses.
El recuerdo del cierre más largo en la historia
Este pacto llega tras un cierre devastador que dejó paralizado al Gobierno entre octubre y noviembre de 2025, con una duración récord de 43 días. Entonces, miles de empleados federales se vieron afectados, y numerosos servicios esenciales se detuvieron.
Qué sigue en la agenda
La solución temporal abre la puerta a un debate más profundo sobre la reforma del DHS. El reto será si las partes logran acordar restricciones y protocolos que respondan a las demandas sociales y políticas en las próximas semanas.
¿Será este solo un respiro o la antesala de una negociación más difícil? El escenario está abierto y la atención se mantiene en Washington.