Así podría funcionar una frontera sin límites y con su propia moneda
Una frontera lista para cambiarlo todo
«La Frontera hay que transformarla». Así resume Pavel Rondón, politólogo y presidente de Fundefid, la urgencia de romper con la forma tradicional de manejar la frontera entre Táchira y Norte de Santander.
Durante la inauguración de la Escuela de Estudios Fronterizos en San Antonio del Táchira, Rondón lanzó una crítica directa: las persistentes restricciones en los cuatro puentes internacionales que unen ambas regiones mantienen una barrera que ya no tiene sentido.
¿Por qué seguir con las alcabalas?
Es increíble, dice Rondón, que Venezuela y Colombia sean los únicos países de América Latina sin guerras históricas entre sí, pero que sus fronteras sigan llenas de controles.
Las alcabalas deben desaparecer, propone. Sugiere que los controles deben realizarse fuera del territorio fronterizo, como sucede en Europa, donde a pesar de sus guerras, hoy reina el libre tránsito.
El ejemplo lo trae de la frontera entre Brasil y Uruguay, donde antes hubo conflictos pero ahora la gente circula sin necesidad de mostrar cédula, trabajando y estudiando libremente.
Poner a la gente en el centro
Más allá de políticas y controles, Rondón destaca un problema clave: las personas que viven ahí. En la zona venezolana, hay migrantes con más de 20 años sin poder obtener una cédula de identidad, una limitación que habla de la urgencia de repensar la frontera.
La propuesta más audaz: «El Fronterizo»
Para combatir la especulación y facilitar el intercambio económico, Rondón sugiere la creación de una moneda propia, llamada «El Fronterizo».
Esta moneda se movería entre valores clave como peso, dólar y bolívar, apuntando a estabilizar la economía local. La idea podría extenderse a otras fronteras del país.
Más que ideas, un plan en marcha
Aunque hace más de doscientos años se propuso crear una zona fronteriza especial, hasta ahora no se ha concretado.
Rondón confía en que la Escuela de Estudios Fronterizos dará forma a alternativas para eliminar barreras que, dice, derivan de visiones antagónicas entre ambos países.
Próximo paso
Una nueva reunión se ha programado para el 7 de febrero en la Cámara de Comercio de San Antonio del Táchira, donde seguirán afinando estas propuestas para una frontera más abierta y funcional.