Parques de Lara rompen el silencio en Semana Santa
Durante el asueto, la región de Lara ha visto un aumento inesperado en visitas a sus parques nacionales y zoológicos. Bararida, el zoológico y botánico más emblemático, abrió hasta el 5 de abril para quienes quieren conectarse con la naturaleza.
¿Qué está pasando en estos espacios?
- Bararida ofrece paseos guiados, serpentario, paseos en bote y servicios completos para el visitante.
- Parque José María Ochoa Pire (del Este) recibe familias en senderos rodeados de naturaleza.
- El parque nacional Terepaima, con 18,000 hectáreas, atrae caminantes y corredores que respetan las normas para preservar el ecosistema.
¿Por qué esto modifica el escenario?
Mientras la agenda oficial se distrae con otros temas, Lara refuerza su valor natural y turístico. Los guardaparques insisten en un respeto estricto a las normas, algo que recuerda que la conservación depende también de la responsabilidad ciudadana.
¿Qué viene después?
Si se mantiene esta afluencia y cuidado, Lara podría consolidar una opción de turismo local sólida, que aporte a la economía sin descuidar su biodiversidad. Pero sin regulación y conciencia, el deterioro podría ser el resultado silencioso. La pregunta que queda: ¿habrá voluntad política para potenciar este recurso y no dejarlo morir en el olvido?