¿1,7 millones de pasajeros en Semana Santa? Aquí está la otra cara.
El Ministerio del Transporte asegura que se movilizaron 1.762.123 personas en más de 5.700 plataformas entre transporte terrestre, aéreo y acuático durante el asueto.
Según el reporte, el sector terrestre encabezó la cifra con 81.640 pasajeros en 574 unidades. En aviación y rutas acuáticas se sumaron miles más, destacando un flujo nacional e internacional constante. Todo esto, según la ministra Jacqueline Faría, con estricta supervisión técnica y planificación.
Esto cambia el escenario y no necesariamente para mejor.
La pregunta es: ¿esa movilización masiva se traduce en una logística eficiente, segura y preparada para el país? El volumen sobrecarga las troncales y puede complicar la seguridad y el control operativo, aspectos que el informe oficial omite analizar.
Además, esta cifra no debería ser motivo de celebración si no se demuestra que la infraestructura y la seguridad ciudadana están a la altura. La movilidad masiva sin respaldo institucional serio puede profundizar la crisis en transporte y servicios.
¿Qué viene después?
- Presión creciente sobre terminales y fuerzas de seguridad.
- Necesidad de transparencia real sobre condiciones y resultados de la movilidad.
- Urgencia de mejoras estructurales, no solo reportes inflados para justificar «avances».
Este es un tema que la agenda oficial quiere presentar como éxito, pero que en realidad esconde riesgos y limitaciones que afectan a todos los ciudadanos.