La verdad detrás de las elecciones en Venezuela: ¿Preparados para un cambio real?
Elecciones en Venezuela: ¿un trámite o una clave para la transición?
Las elecciones parecen no ser la prioridad urgente del venezolano promedio, pero son el primer tema que aparece en debates políticos y la puerta inevitable para cualquier cambio real.
Una transición sin elecciones legítimas es imposible
El poder solo es legítimo si se establece según normas reconocidas por la sociedad. En las democracias modernas, eso solo ocurre mediante un sufragio universal y libre. Si algo mostró la primaria de octubre 2023 y las elecciones de julio 2024 es que el voto sigue siendo el único camino para recuperar la institucionalidad.
¿Por qué insistir en una elección libre y confiable?
- Ningún demócrata querrá un gobierno impuesto por la fuerza o una potencia extranjera.
- El proceso debe ser impecable: libre, transparente y verificable para restaurar el Estado.
- Esto exige tiempo, acuerdos claros y un plan riguroso para aprovechar grietas en el sistema que parecía inquebrantable.
El gran desafío: lograr un acuerdo político real
Hay que negociar, sí, pero sin sacrificar los puntos esenciales que afectan la credibilidad del proceso:
- Reforma profunda del Consejo Nacional Electoral (CNE).
- Restitución de partidos y candidatos legítimos, sin inhabilitaciones arbitrarias.
- Actualización clara y pública del Registro Electoral, con más de 2 millones de venezolanos aún sin registrar.
- Definición del sistema de votación, con control sobre el manejo automatizado.
- Asegurar que los resultados sean respetados, sin ventajismo de gobierno ni manipulación del Plan República.
El CNE: piedra angular de una elección creíble o repetidor del fraude
No se puede confiar en el actual CNE. Su renovación debe ser producto de un consenso político real, cumpliendo estrictamente la Constitución y la ley para evitar manipulaciones partidistas.
Es obligatorio que los titulares y suplentes del CNE sean independientes, designados con participación ciudadana, y que las juntas regionales y locales también reflejen ese acuerdo.
Registro electoral: una nebulosa que amenaza la transparencia
Las cifras oficiales del RE no solo son contradictorias; está cerrado desde julio 2024 y la ley ordena que sea público y continuo. Más de dos millones de venezolanos están excluidos hoy del derecho al voto.
Registrar a estos ciudadanos debe ser una prioridad inmediata sin excusas ni dilaciones.
¿Qué viene ahora?
La agenda pendiente también incluye:
- El voto de venezolanos en el exterior.
- Control real de la campaña electoral para evitar ventajismo.
- El rol del Plan República bajo supervisión imparcial.
- Observación internacional efectiva.
- Garantías claras de que se respetarán los resultados.
Luchar por estas condiciones no es opcional, es la única manera de evitar que la transición sea solo un cambio de fachada sin restaurar la democracia.