Amnistía económica: la verdad que no te cuentan sobre la crisis venezolana

El ajuste que viene es un cambio de fondo

En pocos días, la presidenta anunciará un aumento que va más allá de un simple ajuste. Es el primer paso hacia una amnistía económica sin precedentes en Venezuela.

Qué está en juego realmente

Hace poco se presentó un plan desde la oposición que plantea dolarizar salarios y condonar deudas fiscales a las pymes para reactivar la economía. Esto no es un capricho ni una concesión política, sino una necesidad lógica a la que el Ejecutivo no podrá seguir cerrando los ojos.

Con las sanciones como excusa, los dólares producidos por nuestro petróleo no llegan al país. Estados Unidos es nuestro mercado natural, pero esos recursos son retenidos en un sistema que termina confiscando el dinero venezolano. Las sanciones dejaron de ser presión y se convirtieron en una mordaza para la economía nacional.

La propuesta que podría salvarnos

  • Amnistía salarial: dolarizar inmediatamente el salario mínimo y las pensiones porque el bolívar es moneda en ruinas.
  • Perdón fiscal: eliminar las deudas acumuladas de 2020 a 2025 para las pymes, que no pueden crecer si son asfixiadas por tributos pendientes.
  • Inyección de capital: créditos baratos entre 4% y 6% para reactivar la producción, financiados con reservas y fondos congelados que deben regresar al país.

Lo que nadie quiere admitir

Dolarizar no es una idea progresista ni un experimento: es legalizar una realidad que millones ya viven en la calle. Mantener la ficción del bolívar es atentar contra la estabilidad económica y el bienestar ciudadano. El Bolívar debe quedar en el corazón; el bolsillo necesita a George Washington.

Por qué este plan cambia el tablero

Aunque venga desde la oposición, ofrece al Ejecutivo soluciones para frenar la inflación, contener protestas y reactivar la recaudación tributaria con consumo real. Es una hoja de ruta para gobernar con realismo y no con eufemismos. Llamar «encargada» a quien ejerce de presidenta es parte del juego político, pero la crisis exige reconocer la realidad institucional.

El siguiente paso es claro

La economía no es cuestión de ideologías sino de resultados concretos. La ruta está trazada, la decisión solo falta. ¿Seguirán apostando a la ficción o darán el paso hacia la recuperación?

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