Atención en salud crece 16% en Sucre: ¿Dónde están los resultados reales?
Sucre presume aumento del 16% en atención en salud, pero ¿es suficiente?
En 2025, la Alcaldía de Sucre reportó 591.470 personas atendidas en salud, un crecimiento oficial del 16% comparado con el año anterior. El alcalde Diógenes Lara presentó estos datos como muestra de su gestión desde el anfiteatro de Últimas Noticias, en La Urbina.
Según Lara, las cifras se desglosan en 44.449 consultas generales, 30.253 especializadas, 3.981 en odontología y 5.283 en oftalmología. Se entregaron 125.600 medicamentos y se realizaron más de 500 jornadas y 3.500 visitas casa por casa.
¿Un avance real o solo política de cifras?
Detrás de estos números está una apuesta política que prioriza la publicidad sobre resultados efectivos. El incremento en atención parece responder más a una estrategia de campaña que a mejoras tangibles en un municipio con problemas históricos en servicios básicos y seguridad.
El alcalde no solo destaca la salud, sino también una inversión récord del 20% del presupuesto municipal en comunas, impulsada por cuatro consultas populares en 2025. Se financian 360 proyectos por 3,6 millones de dólares, y se distribuyen 37.625 bombonas de gas en 90 comunas, con el objetivo de cubrir todo el municipio.
Seguridad y prioridades: ¿qué se oculta?
La seguridad local, otro punto clave en su gestión, es presentada con orgullo al afirmar que Sucre fue el municipio más seguro del país durante 11 meses consecutivos. Sin embargo, la pregunta principal es: ¿cómo se logra esto mientras otros problemas estructurales y económicos persistentes afectan a la población?
El crecimiento en servicios de salud y seguridad, elogiado por el alcalde, no debe distraer del desafío real que supone mantener un equilibrio presupuestario y prioritario en un contexto donde los recursos son limitados y las necesidades, urgentes.
Lo que viene: más política o resultados firmes
El proyecto local anunciado por Lara sugiere continuidad en estas políticas, con promesas de mejor iluminación, bienestar y una atención en salud todavía en crecimiento. Pero la experiencia indica que al depender de una agenda política específica, estos incrementos pueden no sostenerse ni traducirse en beneficios concretos a largo plazo.
La gestión de Sucre está en un punto clave. El verdadero reto será demostrar si estos números representan un cambio firme o solo la repetición de un ciclo de comunicación política que no aborda los problemas de fondo.