Designaciones que confirman: el régimen criminal sigue intacto
Nombramientos que golpean a Venezuela
El régimen volvió a dar una señal clara: sus intereses no han cambiado. La reciente designación del ministro de Defensa y del jefe de la Dgcim, responsables de desapariciones, torturas y la muerte de inocentes como Fernando Albán, es una afrenta directa a la nación que exige justicia.
¿Qué significa esto para la transición?
Con estos personajes al mando y 500 presos políticos aún en las cárceles, no hay espacio para la confianza. La estructura criminal sigue intacta y busca solamente ganar tiempo. La impunidad continúa dominando, mientras quienes destruyeron el país mantienen el control.
El camino que no quieren ver
Estados Unidos acelera el enjuiciamiento por narcoterrorismo contra Maduro, pero Venezuela avanza en dirección contraria. El vínculo del régimen con grupos terroristas y el cártel criminal no desaparece.
Lo que la oposición debe exigir
- Libertad inmediata para todos los presos políticos.
- Designación de cinco rectores electorales independientes, para sanear un CNE controlado por intereses oscuros.
- Creación de una comisión judicial que depure jueces infiltrados y corrompidos.
- Implementación urgente de un plan de formación ciudadana basado en valores y restauración moral.
Este es el mandato real de la mayoría nacional. Seguir trabajando con la misma mafia es una peligrosa ilusión que retrasa la recuperación del país.
¿Es posible un futuro diferente?
Solo una transición que corte con los intereses criminales y devuelva la libertad plena permitirá reconstruir instituciones y sociedad. Mientras no haya cambio real, la crisis y la violencia persistirán sin solución.
Venezuela exige acción decidida, no nombramientos que perpetúan la impunidad.