Semana Santa en Valles del Tuy: ¿Tradición o gasto público que distrae lo urgente?
Semana Santa en Valles del Tuy: una tradición con costos ocultos
El Viernes de Concilio en Valles del Tuy inició con la tradicional procesión que recorrió más de 8 kilómetros en Ocumare, reuniendo imágenes centenarias como el Santo Cristo de Súcuta, la Virgen Dolorosa y la Santa Cruz.
Desde el sector agrícola Súcuta, la imagen del Cristo salió en una caminata que recuerda una lluvia milagrosa de 1950. Luego se unieron otras advocaciones que completaron un recorrido que movilizó a cientos de personas, mientras simultáneamente ocurrían actividades en municipios cercanos y parroquias locales con programas religiosos y procesiones.
¿Qué cambia esto en el escenario local?
La logística y financiación de estos actos fueron activadas por autoridades, como en Cúa, donde el alcalde Rafael Urdaneta destinó fondos y recursos logísticos para garantizar la realización de festividades. Este apoyo incluye desde materiales para las sociedades religiosas hasta un respaldo económico para músicos y cargadores impulsados por las cofradías.
Sin embargo, este despliegue ocurre en un contexto donde la comunidad enfrenta desafíos serios en seguridad, economía e infraestructura, temas que reciben menos atención mientras se priorizan eventos que generan gasto público y movilización masiva.
¿Qué podemos esperar tras estas celebraciones?
- La Semana Mayor seguirá con procesiones masivas y actividades religiosas hasta el Domingo de Resurrección, manteniendo una tradición arraigada en la región.
- Pero la pregunta que queda en el aire es si este esfuerzo institucional se traduce en beneficios reales para la población más allá de lo simbólico.
- La atención y los recursos podrían desviarse de problemas urgentes como la seguridad ciudadana y la mejora en servicios básicos.
Lo cierto es que mientras la fe se pone en escena, las cuestiones que afectan directamente la calidad de vida tienen menos prioridad. Una agenda política que apuesta por lo visible pero ignora lo esencial. ¿No es hora de revaluar prioridades?