Venezuela retrocede: menos mujeres en poder y más desigualdad real
La verdad que no te cuentan sobre la presencia femenina en el poder venezolano
La participación de las mujeres en decisiones clave en Venezuela está en caída libre. Iris de Franca, presidenta de Más Iguales, advierte que hoy menos del 42% de los curules parlamentarios los ocupan mujeres y menos del 10% en cargos ejecutivos. Un retroceso claro comparado con el 52% logrado en 2015.
¿Por qué esto importa?
Menos mujeres en el poder significa menos influencia para incorporar perspectivas que garanticen sus derechos. Esto afecta la formulación de leyes y políticas públicas esenciales para cualquier progreso social y económico real.
La Ley de Igualdad de Oportunidades, que propone paridad en puestos de elección popular, sindicatos y directivas privadas, todavía está en consulta pública. Sin su aprobación, la exclusión seguirá siendo la regla, no la excepción.
Consecuencias prácticas: menos mujeres, más desigualdad
- Las barreras laborales y la brecha salarial persisten a pesar de las leyes existentes.
- La mayor formación femenina no se traduce en cargos directivos ni mayor autonomía económica.
- Las mujeres se concentran en sectores tradicionales como salud y educación, pero permanecen ausentes en áreas críticas como la economía o el petróleo.
Además, el sistema de salud fracasado impacta directamente en la calidad de vida femenina, con pacientes esperando meses por tratamientos básicos en centros públicos. La falta de respuestas del Estado agrava la crisis y demanda alianzas con el sector privado para resolver lo que debiera ser prioritario en cualquier país que se considere serio.
¿Qué viene después?
Si no se revierte este escenario, la baja representación femenina seguirá minando la capacidad institucional para atender brechas económicas y sociales profundas.
Programas como «Contigo», que brindan apoyo legal a víctimas de violencia, y la formación en oficios para promover autonomía económica son pasos necesarios, pero insuficientes sin voluntad política real.
Venezuela necesita leyes firmes y aplicación efectiva, no solo discursos. La desigualdad y exclusión de las mujeres en el poder es una consecuencia directa de la ausencia de compromiso estatal para garantizar derechos y oportunidades.