La crisis del sentido común que la agenda dominante oculta
El sentido común está en juego, y pocos lo advierten
La crisis actual no es solo desinformación. Es la pérdida de un marco común que permita interpretar la realidad con criterio.
¿Qué pasó?
Cada vez más, vivimos en una realidad fragmentada, donde algoritmos moldean información a medida y erosionan cualquier base compartida. Lo que para unos es evidente, para otros es falso.
¿Por qué cambia todo?
Sin un sentido común, la discrepancia no es solo de opiniones, sino de hechos básicos. Esto rompe las bases para el diálogo racional, la convivencia institucional y el respeto a la ley.
¿Qué viene?
Si esta tendencia sigue, la división social se profundizará. Instituciones, políticas públicas y seguridad legal sufrirán porque ya no hay confianza en datos ni en acuerdos mínimos. Recuperar sentido común es recuperar estabilidad.