Miami rompe el silencio: no más Castro en la transición cubana
Daniella Levine Cava, alcaldesa de Miami-Dade, lanza una advertencia directa al gobierno de Donald Trump: cualquier intento de cambio político en Cuba debe excluir por completo a la dinastía Castro.
«Reemplazar un Castro por otro no es una transición, es perpetuar la continuidad del régimen», afirmó en un video difundido en inglés y español.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Después de más de seis décadas de represión, la comunidad cubanoamericana más grande del país exige que la próxima etapa en Cuba sea liderada por la sociedad civil, disidentes y líderes independientes, no por clanes familiares que mantienen el control desde hace generaciones.
Levine Cava denunció la preocupación que generan los rumores sobre negociaciones secretas entre Washington y miembros de la familia Castro, especialmente con el nieto de Raúl Castro. Este tipo de acuerdos, explicó, solo garantizan la continuación de un sistema autoritario bajo otro nombre.
Lo que viene no puede ser más de lo mismo
La crisis en Cuba no se resuelve con pactos ocultos. La insatisfacción social, la falta de libertad y la crisis energética son síntomas de un sistema agotado. La comunidad de Miami, símbolo de resistencia histórica, advierte que aceptar un desplazamiento interno del poder sin verdadera apertura sería un error de consecuencias graves para la región y la estabilidad hemisférica.
Ahora la pregunta es clara: ¿permitirá el gobierno estadounidense que la transición cubana sea real, o simplemente moverá piezas en una mesa cerrada mientras la población sigue oprimida?