Venezuela: El fracaso detrás del discurso y la entrega de soberanía

Un nuevo escenario político marcado por inconsecuencias

La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela dejó al descubierto una realidad que pocos quieren reconocer: la soberanía nacional es un espejismo y las principales instituciones están en caída libre.

La mentira del régimen:

El chavismo prometió libertad, justicia y prosperidad. Terminamos con dictadura, crisis humanitaria y una emigración masiva que supera el 25%. El fraude electoral de julio de 2024 enterró cualquier esperanza de solución institucional pacífica. ¿Fue un accidente? No. Fue la construcción deliberada de un escenario que ahora justifica la intervención externa y la pérdida definitiva de soberanía.

¿Protectorado o nación autónoma?

Venezuela pasó de ser víctima a cómplice de su propia colonización política. El régimen permitió que actores ligados al crimen internacional entrenaran milicias para sostener el poder, mientras Estados Unidos se posiciona como el actor dominante dentro del país. Los que antes vociferaban contra el «imperialismo yanqui» ahora se transforman en sus servidores. La narrativa oficial es un intento desesperado por salvar un proyecto que ya está clausurado: el chavismo solo busca conservar privilegios, no el bienestar nacional.

La FAN: De garantes a cómplices

La Fuerza Armada Nacional dejó más preguntas que respuestas. ¿Por qué permitió provocar a EE.UU. y no anticipó las consecuencias? ¿Sabía y autorizó lo ocurrido para preservar intereses petroleros? Su rol constitucional está roto. La FAN se convirtió en gendarmería del régimen, padding la gobernabilidad interna a costa de abandonar su deber de defensa soberana.

Cambiar nombres en el Alto Mando no basta. La institución perdió legitimidad y debe mostrar un compromiso real con la Constitución antes de recuperar confianza.

¿Y la oposición democrática?

Sorprende la pasividad de algunos sectores democráticos. Sin audiencia mayoritaria, parecen conformes con un interinato indefinido que no plantea una transición real ni la restitución urgente de derechos políticos y civiles. Esta aceptación tácita prolonga la crisis y abre paso a la consolidación del statu quo.

Qué viene ahora

  • Un país sin soberanía plena, subordinado a intereses externos
  • Instituciones debilitadas y cuestionadas
  • Desgaste político y social creciente frente a un régimen que solo busca sobrevivir
  • Urgente necesidad de replantear el liderazgo democrático para evitar la consolidación de este nuevo orden impuesto

Este no es un escenario temporal. Es la consecuencia directa de decisiones y omisiones que ya están reconfigurando la historia política de Venezuela.

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