11 años consecutivos de calor extremo: ¿casualidad o advertencia ignorada?
De 2015 a 2025, el planeta registró el periodo más caluroso en la historia con datos medibles. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que nunca antes hubo tal desequilibrio en la Tierra.
Lo que ocurrió
El informe anual de la OMM publicó que la temperatura del último año estuvo hasta 1,43 °C sobre el promedio entre 1850 y 1900, ubicándose como el segundo o tercer año más caluroso según la fuente. En 2024, el CO2 alcanzó su nivel más alto en 2 millones de años y metano y óxido nitroso no se veían en 800 mil años.
Este represente desequilibrio no sólo calienta la atmósfera, también eleva temperaturas oceánicas y acelera el deshielo de glaciares y casquetes polares. Más del 91% del exceso de energía se concentra en los océanos, generando un calentamiento imparable.
Por qué esto cambia todo
Este fenómeno no es un accidente sino la consecuencia directa de la acción humana, según la OMM. El impacto es más que climático: las olas de calor, incendios, sequías y tormentas extremas causaron miles de muertes y pérdidas económicas masivas en 2025.
La crisis climática no se limita a los datos científicos, también pone en riesgo la salud pública: el aumento de enfermedades transmitidas por vectores como el dengue y el estrés por calor extremo crecen exponencialmente.
En un mundo con conflictos abiertos, esta situación agrava la inseguridad global y las tensiones en recursos estratégicos como la energía, dada la dependencia de combustibles fósiles que alimentan esta crisis.
Qué viene después
En Venezuela, ya se palpan las consecuencias con temperaturas récord y riesgos mayores de incendios forestales. El Gobierno responde con medidas de ahorro energético y monitoreos constantes, pero la pregunta es si será suficiente.
El equilibrio mundial está en juego. Este ciclo de 11 años con temperaturas récord debe ser una alarma para revisar políticas y prácticas globales, no otra nota más invisibilizada por agendas políticas dominantes.
¿Cuánto tiempo más ignoraremos esta realidad que afecta economía, seguridad y legalidad a nivel global?