Villegas mintió sobre la muerte de Pernalete: la verdad detrás del encubrimiento oficial

El encubrimiento que Villegas ahora admite

En 2017, Ernesto Villegas defendió públicamente una versión falsa sobre la muerte de Juan Pablo Pernalete, estudiante asesinado durante protestas antigubernamentales. Hoy ofrece disculpas, pero la mentira tuvo consecuencias reales e intencionadas.

Lo que pasó sin rodeos

El 26 de abril de 2017, Pernalete murió tras recibir el impacto directo de una bomba lacrimógena disparada ilegalmente por la Guardia Nacional Bolivariana en una protesta en Caracas. La verdad fue confirmada oficialmente cinco semanas después por la entonces fiscal Luisa Ortega Díaz.

Sin embargo, en el momento, Villegas negó esta versión respaldando la teoría alternativa del régimen: que Pernalete habría sido asesinado con una «pistola de perno cautivo», un arma no letal que se usa para aturdir animales. Estas falsas afirmaciones sirvieron para desmontar la atención nacional e internacional sobre la responsabilidad militar y desviar la crítica.

Por qué este caso revela la manipulación del poder

Villegas no solo respaldó una narrativa que distorsionó la gravedad de la actuación militar, sino que atacó a medios independientes señalados como responsables de difundir la verdadera versión. Todo esto sirvió para proteger a los funcionarios involucrados y retrasar la justicia.

El cambio de versión y la admisión tardía de Villegas no borran el daño: esta manipulación mediática facilitó una estrategia sistemática de ocultamiento que socava las instituciones y la legalidad.

Lo que viene: ¿más impunidad y desinformación?

Con Villegas ahora candidato a la Defensoría del Pueblo, la pregunta es cómo podrá garantizar transparencia y proteger derechos siendo parte de un sistema que manipuló información clave para encubrir violaciones.

El caso Pernalete es un aviso claro: mientras los responsables sigan bajo la misma agenda política, la verdad seguirá siendo un blanco de versiones oficiales diseñadas para confundir y controlar.

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