Portaaviones EEUU con incendio grave llega a base clave en Creta
Incendio en portaaviones nuclear de EEUU pone en evidencia grietas en su poderío naval
El USS Gerald R. Ford, el buque militar más grande y potente del mundo, llegó a la base estadounidense de Souda en Creta tras semanas de actividad en el mar Rojo y Medio Oriente. El motivo: un incendio que no se informó con claridad en su momento.
El fuego ocurrió el 12 de marzo en la lavandería principal del portaaviones y duró unas 30 horas, según reportes oficiales y medios estadounidenses. Durante ese tiempo, 600 de los 4.500 tripulantes quedaron sin camas y debieron improvisar descanso sobre el suelo o mesas. Dos marineros resultaron heridos.
Este incidente no solo implica un golpe logístico, sino que plantea preguntas sobre el mantenimiento y la capacidad operativa de una nave que protagoniza la proyección militar estadounidense en regiones conflictivas como Medio Oriente y el Caribe.
¿Por qué esto cambia el tablero estratégico?
- La base de Souda en Creta es la única en la región que puede hospedar a esta nave nuclear, exponiendo a Grecia y a sus aliados a riesgos operativos que no se comunican a la opinión pública.
- El relevo de insumos y las inspecciones en la nave podrían frenar operaciones clave y revelar que la logística detrás de la presencia militar estadounidense es más frágil de lo anunciado.
- Este tipo de eventos pone en cuestión la narrativa oficial sobre la invulnerabilidad y eficacia continua de la flota naval más avanzada del mundo.
¿Qué se espera a partir de ahora?
El USS Gerald R. Ford podría enfrentar retrasos considerables en su despliegue, afectando misiones en zonas críticas como el Golfo Pérsico. Además, la revisión de daños y el resguardo de la base de Souda abren un nuevo foco de tensión estratégica en el Mediterráneo Oriental.
Lo que no se ha aclarado es la verdadera magnitud del problema dentro del portaaviones y cómo esto impactará en la operación militar estadounidense, que hasta ahora parecía una maquinaria sin fisuras.