Chile y EE.UU. van tras los cerebros del asesinato del teniente Ojeda
Un golpe que sacude a dos países
La reunión entre Pam Bondi, fiscal general de EE.UU., y Ángel Valencia, fiscal nacional de Chile, en Washington, no es un encuentro cualquiera. Es la señal clara de que Chile va contra los autores intelectuales del asesinato del teniente Ronald Ojeda, opositor venezolano asesinado en Santiago en febrero de 2024.
¿Por qué esto cambia el tablero político?
La Fiscalía chilena ha solicitado que Estados Unidos interroge a Nicolás Maduro, apuntando a que el crimen tuvo un móvil político y está ligado al régimen chavista. Un testigo señala directamente a Diosdado Cabello como quien ordenó y financió el atentado. Esto rompe con la narrativa oficial del chavismo que intenta desvincularse.
Lo que viene: persecución internacional sin límites
Chile no se detiene en imputados materiales. El fiscal Héctor Barros anuncia que seguirán a quien sea, donde sea, hasta la máxima instancia judicial. EE.UU. aporta con la captura de Ralph «Turko» Gámez, jefe de una banda que estaría vinculado al crimen. La cooperación bilateral puede llevar el caso hasta la Corte Penal Internacional.
Mientras el régimen chavista mantiene nerviosismo y contradicciones públicas, este caso pone en jaque a jerarcas y redes de inteligencia. El mensaje es claro: no habrá impunidad para quienes usan la violencia política más allá de sus fronteras.