De voluntario a presidente: el inesperado cambio que redibuja la Cruz Roja venezolana

Un recorrido poco común en la Cruz Roja Venezolana

Luis Manuel Farías Villanueva habla de la Cruz Roja desde la experiencia real, esa que nace en el terreno y no en un despacho. Voluntario desde 2017, recorrió Venezuela, escuchó a sus comunidades y decidió quedarse aun cuando las circunstancias eran difíciles.

Su llegada a la presidencia el 28 de junio de 2024 no fue un trámite más: fue el resultado de un proceso democrático sin precedentes, donde más de 700 voluntarios eligieron una nueva Junta Directiva, marcando un antes y un después en la historia de la institución.

Más que un cargo: una verdadera vocación

Desde su etapa universitaria en la Universidad Metropolitana, Farías mostró su inclinación natural hacia el liderazgo social, impulsando proyectos que conectaban a jóvenes con causas sociales reales. Su compromiso superaba cualquier requisito académico.

Su tiempo en la organización le permitió asumir cargos clave como Director Nacional de Comunicaciones y jefe de Gestión y Gobernanza. Conocer la Cruz Roja desde adentro le dio una visión clara: una institución con fortalezas que deben potenciarse y limitaciones que se deben superar.

La Cruz Roja como reflejo de su propia gente

Un mito que Farías no cesa en desmontar: la Cruz Roja no es una entidad lejana o ajena. Es la comunidad organizada, con más de 4,000 voluntarios en 41 filiales, desde hospitales hasta centros en zonas remotas, todos enfrentando las mismas dificultades y dedicando su tiempo a cuidar al prójimo.

Esta convicción ha sido el motor para que Farías apostara por un cambio profundo desde dentro, incluso cuando la institución parecía quedarse atrás respecto a otras en la región.

Formación internacional que abre la mirada

Su posición y visión se fortalecieron gracias a experiencias en Panamá, Holanda y Perú, donde aprendió sobre liderazgo, comunicación en emergencias y relaciones cívico-militares.

Esto le enseñó que la neutralidad no es indiferencia, sino el único camino para garantizar acceso y proteger vidas en contextos polarizados.

Un liderazgo que pone la transparencia y la eficiencia al frente

Desde su nombramiento, Farías estableció metas claras: renovar la institución, acabar con malas prácticas y hacer de la gestión un proceso inclusivo y eficiente. El impacto es tangible:

  • Más de 340,000 personas asistidas en salud, agua, saneamiento y promoción de higiene.
  • Respuesta activa ante desastres y atención a migrantes.
  • Restablecimiento de contactos entre familiares separados.

Esto, en un país donde la acción humanitaria requiere equilibrio y respeto absoluto, ha sido posible gracias a un compromiso renovado con la capacitación y la mejora continua.

Un paso hacia un futuro con propósito y protección

Lejos de detenerse en la asistencia inmediata, Farías promueve ante la Asamblea Nacional una Ley de la Cruz Roja, que garantizaría un marco legal sólido para proteger su misión humanitaria, más allá de coyunturas políticas.

Su mayor desafío hoy es mantener viva la esencia de una organización neutral, confiable y cercana, en medio de un mundo cada vez más polarizado.

Farías lo tiene claro: cuando acompañas personas que lo han perdido todo, tu único compromiso verdadero es cuidar a la gente. Y esa perspectiva está redefiniendo el liderazgo humanitario en Venezuela.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba