Maduro quiere que Venezuela pague su defensa en EE.UU. aunque tiene miles de millones congelados
Nicolás Maduro, procesado en Estados Unidos por múltiples delitos, acaba de presentar una exigencia judicial que sorprende: exige que el Estado venezolano costee su defensa y la de su esposa, Cilia Flores.
Aunque las autoridades han confiscado miles de millones de dólares vinculados a sus redes de corrupción, Maduro y su equipo legal argumentan que el bloqueo financiero de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) viola sus derechos constitucionales en EE.UU. y les impide elegir libremente a sus abogados.
¿Por qué Venezuela no puede pagar esta defensa?
La defensa, encabezada por Barry J. Pollack, sostiene que Maduro y Flores son financieramente insolventes y por eso deben usar fondos estatales para sus elevados honorarios legales, pese a la fortuna descubierta tras sus negocios ilícitos.
El gobierno estadounidense se niega a descongelar esos fondos, recordando que la ley estadounidense garantiza a los acusados un abogado público gratuito, sin necesidad de utilizar recursos que pertenecen al pueblo venezolano.
Confiscaciones millonarias que desmontan el relato oficial
- EE.UU. ha confiscado más de 700 millones de dólares en activos de Maduro: lujosas mansiones, joyas, caballos de pura raza, deportivos Lamborghini, Rolls-Royce y aviones privados.
- En Suiza, cerca de 887 millones están congelados vinculados a la red chavista.
- En Bulgaria, la Fiscalía destapó un lavado de 500 millones de euros a través de la banca estatal venezolana PDVSA.
- El total de activos vinculados a Maduro supera los 4.000 millones de dólares.
¿Qué significa esta batalla legal?
Maduro busca que EE.UU. permita usar el dinero del Estado venezolano para su defensa privada de alto perfil, algo que abriría la puerta a la utilización de recursos públicos en casos judiciales internacionales de corrupción y crimen organizado.
El escenario cambia porque obliga a enfrentar la paradoja de un acusado que insiste en declarar insolvencia mientras una fortuna multimillonaria está congelada. ¿Aceptará la justicia estadounidense este argumento o mantendrá el bloqueo?
Esta decisión marcará un precedente clave en cómo se manejan los fondos estatales de países sancionados y la responsabilidad legal en casos de corrupción de primer nivel.