Bukele impulsa cadena perpetua para menores: ¿quién pagará el costo real?
Cadena perpetua para menores: El giro radical en El Salvador
El Gobierno de Nayib Bukele propone ahora penas de cadena perpetua para menores de 18 años que cometan delitos graves como asesinato o violación. Sin importar si forman parte de una pandilla o no, la ley busca castigos máximos sin excepciones.
¿Qué cambió?
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, justifica la medida como parte de una “guerra sin cuartel” contra la delincuencia. La Asamblea Legislativa ya aprobó la reforma constitucional que impone estas penas drásticas para homicidas, violadores y terroristas. Ahora falta la ratificación.
¿Por qué es un cambio grave?
- El Estado amplía el poder punitivo sin límites claros para menores, rompiendo con estándares internacionales sobre protección juvenil.
- El traslado de menores a prisiones de adultos, aunque en áreas separadas, aumenta riesgos de abusos y daños irreparables.
- Expertos internacionales advierten que bajo el régimen de excepción vigente podrían estarse cometiendo crímenes de lesa humanidad, pero el gobierno sigue adelante sin freno.
¿Qué se viene?
Con esta escalada, la seguridad queda en manos de un modelo autoritario que impone penas máximas como solución única. Pero ¿a qué costo institucional y social? La militarización de la justicia juvenil podría generar más problemas de fondo. La pregunta queda: ¿se está priorizando la ley o la eficacia política?