Más de un millón de emprendedores desaparecen en 2025
Venezuela cayó de 2,7 millones a 1,4 millones de emprendedores en apenas un año. En dos años, cerca de 2 millones abandonaron el mercado.
¿Qué pasó?
El informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) Venezuela 2025, preparado por UCAB e IESA, no deja duda: el país enfrenta una contracción estructural sin precedentes en su ecosistema emprendedor. Tras años de una leve estabilización, hoy vivimos una retracción histórica.
Las causas son claras y convergentes: sanciones internacionales, inflación galopante, presión tributaria asfixiante y erosión del poder adquisitivo cerraron el ciclo del supuesto “boom” emprendedor que parecía despegar en 2023. La realidad es un mercado cada vez más pequeño y frágil.
Un ecosistema atrapado en la infancia
El estudio confirma que el 84% de emprendimientos son temporales, con menos de tres meses de vida y sin capacidad para generar siquiera un salario. Muchas ideas nacen, pero mueren antes de despegar, agotando ahorros familiares, sin financiamiento real y en un mercado hostil.
La Tasa de Actividad Emprendedora Temprana (TEA) cayó de 11,7% en 2024 a 7,7% en 2025, el nivel más bajo desde 2003. Esto significa que más allá de la intención, la ejecución fracasa masivamente. Solo 2 de cada 100 negocios sobreviven más de 3,5 años, evidenciando un enorme estancamiento y un sistema que no consolida empresas sólidas ni empleo formal.
¿Qué viene ahora?
Este desplome del emprendimiento refleja la debilidad estructural de la economía venezolana. Sin empresas que crezcan y generen riqueza sostenible, el mercado seguirá achicándose, incrementando la informalidad y reduciendo la generación de empleo formal.
La fatiga económica y el entorno adverso siguen destruyendo cualquier intento serio de reactivación. Sin cambios profundos en las políticas que afectan economía, seguridad y legalidad, el país no sólo deja escapar emprendedores: pierde futuro.