EE UU bloquea combustible ruso a Cuba: ¿El fin del alivio energético?
EE UU cierra la llave del petróleo ruso a Cuba
Este jueves, el gobierno estadounidense decidió dejar fuera a Cuba de la excepción que permitía la descarga de combustible ruso varado en altamar.
Mientras la crisis energética en la isla se agrava tras la caída del suministro venezolano, Washington mantiene intactas sus sanciones más duras, prohibiendo venta, entrega o descarga de petróleo ruso en puertos cubanos.
¿Qué pasó realmente?
A través de una licencia temporal, el Departamento del Tesoro permitió la liberación de hidrocarburos bloqueados por la interrupción en el estrecho de Ormuz, pero limitó este flujo solo para ciertos países. Cuba, Irán y Corea del Norte quedan excluidos.
La medida, vigente hasta el 11 de abril, beneficia solo crudo cargado antes del 12 de marzo y no autoriza nuevos envíos.
¿Por qué esta decisión cambia el escenario?
Cuba enfrenta un golpe energético sin precedentes. La isla lleva casi tres meses sin suministro crucial de Venezuela y ahora tampoco recibe el esperado petróleo ruso que prometía aliviar esta crisis.
El endurecimiento de las sanciones tras la captura de Nicolás Maduro busca aumentar la presión política y económica para provocar un cambio de régimen.
Además, la exclusión de Cuba de esta excepción revela que EE UU apuesta por ahogar su economía y debilitamiento institucional sin ofrecer una salida real.
¿Qué viene después?
Sin acceso a petróleo ruso ni venezolano, la parálisis energética en Cuba podría profundizarse, ampliando apagones y afectando la operación de industrias básicas y servicios esenciales.
El bloqueo naval y la presión internacional limitada no solo afectan la economía, sino que también debilitan la estabilidad institucional en la isla.
La incógnita es si el Kremlin cumplirá su promesa de seguir apoyando, o si Cuba quedará en aislamiento energético total.