¿Quién ganó realmente el triunfo de Venezuela en el béisbol mundial?
¿El béisbol venezolano un triunfo del régimen? Piénselo otra vez
La reciente victoria de Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol fue un golpe de orgullo nacional. Pero el discurso oficial que la presenta como un logro del gobierno encubre una realidad muy distinta.
Lo que ocurrió
Delcy Rodríguez decretó un día no laborable para oficializar la celebración, intentando inscribir el éxito en la narrativa política oficial. Pero esa maniobra llega tarde y con intereses claros: apropiarse de un resultado al que el régimen no contribuyó.
Por qué esto cambia el escenario
Este triunfo no nació en las oficinas públicas ni producto de políticas deportivas efectivas. Más bien, es fruto de:
- Tenaces trayectorias individuales de jugadores formados en ligas privadas y extranjeras.
- Una cultura deportiva que sobrevive pese al deterioro sistemático de la infraestructura local.
- Programas y academias vaciadas por la migración y la mala gestión estatal.
El régimen chavista ha fallado en lo básico: inversión, estructura, estabilidad y apoyo real al deporte. Sin embargo, quiere apropiarse del mérito y convertir la alegría pública en una herramienta de propaganda política.
¿Qué viene después?
Esta lógica no es aislada. El poder intenta colonizar éxitos sociales o culturales para fortalecer su propaganda, mientras desincentiva la inversión real y el desarrollo de base. Si no se cuestionan estas maniobras, seguiremos viendo cómo el esfuerzo privado y social es secuestrado por una agenda política oportunista.
¿Estamos dejando que nos vendan logros que no son suyos? Esa es la pregunta que pocos se atreven a hacer.