El Caso Perkins Rocha: El Nuevo Dreyfus de Venezuela en Manos del Poder Judicial
Una injusticia institucional que repite viejos esquemas
El caso de Perkins Rocha, abogado y disidente, destapa una verdad incómoda: Venezuela usa sus tribunales para castigar la disidencia política bajo falsas acusaciones.
¿Qué pasó?
Rocha fue secuestrado, incomunicado 11 meses, sin defensa privada y acusado de terrorismo, conspiración y «odio», delitos que no comete ni remotamente. Un tribunal especial lo negó a la amnistía sin justificación válida, usando un derecho penal que castiga no hechos sino opiniones –el llamado “derecho penal del disidente”.
¿Por qué importa esto?
Este caso refleja cómo el sistema venezolano utiliza la justicia para neutralizar opositores desmontando garantías constitucionales básicas: debido proceso, defensa efectiva, interpretación legal objetiva.
Se mantiene una persecución legal que tiene poco que ver con la verdad y mucho con silenciar voces incómodas. La negación arbitraria de amnistías y la inexistencia de pruebas claras revelan un uso político y represivo del sistema judicial.
¿Qué sigue?
Si el Estado y sus jueces persisten en esta estrategia, la crisis institucional y política seguirá profundizándose. La justicia, lejos de restaurarse, perderá más legitimidad al favorecer la arbitrariedad frente a la Constitución.
La única salida posible es que los tribunales se sujeten estrictamente al orden constitucional, garanticen derechos, y pasen la página de la represión política. De lo contrario, casos como el de Rocha serán el símbolo de un sistema que persigue, no administra justicia.