El gobierno impulsa un despliegue masivo de ‘Cuadrantes de Paz’
Este martes el vicepresidente Diosdado Cabello anunció que el 70% del territorio nacional está cubierto por cuadrantes de paz, según la instrucción del presidente Maduro y la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
En Guárico se entregaron 65 patrullas, 522 motos y equipos telefónicos para fortalecer 261 circuitos comunales.
¿Realmente una mejora para la seguridad o una expansión del control político?
Cabello recalcó que estas unidades estarán a “orden del pueblo” y no de las gobernaciones ni alcaldías, sino de las comunas. Esto implica que la seguridad local será manejada desde estructuras alineadas con la agenda actual, fuera de los organismos autónomos tradicionales.
Además, se instruyó que estas dotaciones ayuden en futuras elecciones para la movilización, un claro cruce entre funciones policiales y eventos políticos partidistas.
Lo que nadie dice: ¿qué consecuencias trae este modelo para la institucionalidad?
- Centralización de la seguridad en grupos políticos afines.
- Uso de recursos públicos con fines electorales y de control social.
- Desplazamiento de cuerpos oficiales hacia un rol subordinado a las comunas.
- Potencial debilitamiento del Estado de derecho y la separación de poderes.
Lo que viene: vigilancia masiva y posible presión electoral
Cabello confirmó que pronto instalarán cámaras de seguridad para «reforzar» la vigilancia. También destacó la actualización del sistema de emergencias hacia un modelo nacional 9-1-1, centralizado desde Caracas.
Esto da una idea de la intención real: control social bajo un argumento de prevención que podría consolidar una red de supervisión con fines políticos más que civiles.
La pregunta queda en el aire: ¿Estamos ante un sistema de seguridad ciudadana efectivo o una herramienta ampliada para mantener el poder desde las comunidades, desplazando la justicia y la legalidad?