El truco de los Rodríguez: de antiamericanos a dueños del petróleo venezolano

Los Rodríguez: de opositores a peones del Tío Sam

Un decreto estadounidense ahora los reconoce como «trumpistas». No fue con su trabajo ni mérito, sino entregando el control de nuestros recursos naturales. Así tiraron a la basura cualquier discurso nacionalista.

La jugada de enero que nadie quiere contar

Delcy y Jorge Rodríguez, protagonistas de un salto político monumental, aceptaron que Washington maneje nuestro petróleo. En minutos, hicieron aprobar en la sumisa Asamblea Nacional una Ley de Hidrocarburos modificada para esa entrega.

  • Permiten exportar el crudo.
  • Estados Unidos decide destino y ganancias.
  • El dinero se usará según lo que ordene Washington.

Este paso destroza décadas de discurso antiimperialista y abre la puerta a que más sectores clave, como el oro, caigan en la misma dependencia extranjera.

¿Una mejor ley o una nueva dependencia?

Claro, la nueva Ley promete transparencia: precios visibles, exportaciones reales, sin barcos fantasmas. Pero antes, Pdvsa gestionaba esos recursos sin intermediarios ocultos, ¿y ahora? La soberanía energética se pone en venta.

La represión sigue intacta bajo «nuevas leyes»

Frente a esta entrega, el régimen expone su doble cara. Una Ley llamada de Amnistía pretende borrar crímenes de sus fieles, mientras la represión crece.

La Misión de la ONU lo confirma: desde enero hubo 87 detenciones políticas y altos funcionarios responsables de crímenes de lesa humanidad permanecen en el poder.

¿Dónde está la paciencia política?

La estabilidad real solo vendrá si se desarma a los paramilitares, financiados por el régimen y tolerados por las fuerzas armadas. La fecha de elecciones no puede ser ni prematura ni un pretexto para seguir postergando cambios.

¿Somos libres o ya somos colonia energética de EE.UU.?

Los Rodríguez traicionaron los principios defendidos durante años. Cambiaron «el petróleo es nuestro» por la sumisión al interlocutor extranjero.

Si Maduro está aislado, ¿dónde quienes defendían la soberanía y el control nacional? La salida exige liberar presos políticos, romper la censura y desmantelar el aparato represivo.

La invasión extranjera es un hecho, pero también lo es la urgencia de reconquistar la verdadera democracia venezolana. María Corina marca ese camino.

No más prisioneros políticos ni exiliados. Venezuela debe recuperar su destino.

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