El llamado que nadie quiere escuchar en Venezuela
La ONG Transparencia Venezuela acaba de poner el dedo en la llaga: las petroleras extranjeras deben aplicar los mismos estándares de transparencia aquí que en sus países de origen. Y eso incluye revelar impuestos, regalías y dividendos, no solo sus ganancias.
Qué pasó
En medio del relanzamiento del sector energético venezolano y la entrada de firmas como Chevron, Repsol, Eni, y Shell, Transparencia Venezuela exige que la inversión vaya acompañada de reglas claras. Exigen a las empresas medir su responsabilidad social y ambiental y colaborar activamente con autoridades y sociedad civil.
Por qué cambia el juego
Porque hasta ahora, el discurso oficial ignora que sin instituciones sólidas, las inversiones pueden alimentar la corrupción y dañar tanto a la gente como al medio ambiente. No basta con dinero o tecnología; se requieren reglas transparentes, contratos públicos y licitaciones abiertas.
Lo que viene
Si no se actúa, el sector petrolero corre el riesgo de convertirse en otro foco de opacidad y deterioro institucional. La presión internacional por transparencia es solo el inicio. El verdadero desafío será que el gobierno y las empresas cumplan y no repitan errores del pasado. ¿Será esta la oportunidad para un cambio real o solo una fachada más?