Venezuela impulsa el cacao: ¿un plan real o solo discurso?
Venezuela busca rescatar su cacao, pero los obstáculos persisten
Ayer, la presidenta encargada Delcy Rodríguez visitó una planta de productores de cacao y chocolate, dando instrucciones claras para impulsar la producción y exportación del sector. La ministra de Comercio, Coromoto Godoy, recibió la orden de buscar y consolidar mercados internacionales, asignando al cacao la misma importancia que se ha dado al café.
Según Rodríguez, 1.091 comunidades en 17 estados están organizadas alrededor del cacao, una base potencial para un crecimiento económico real.
¿Por qué esto cambia el escenario?
En un momento donde Venezuela busca diversificar su economía y recuperar espacios internacionales, este impulso al cacao suena como una señal positiva. Sin embargo, persisten los obstáculos fundamentales: las sanciones internacionales mantienen limitadas las oportunidades de exportación y comercio.
Delcy Rodríguez misma reconoció que la propuesta colombiana de un comercio con arancel cero no es viable mientras Venezuela siga sancionada. Esto implica que, sin una revisión real de estas limitaciones, los productores estarán en desventaja frente a competidores regionales.
¿Qué viene después?
- Si el gobierno logra negociar la eliminación o flexibilización de sanciones, la producción cacaotera podría ganar terreno en el mercado internacional.
- Por ahora, la apuesta queda en manos del Estado como mediador, lo que puede implicar burocracia y falta de incentivos reales para emprendedores.
- Sin cambios estructurales profundos en política económica y apertura comercial, el llamado «impulso estratégico» correrá el riesgo de quedar en un discurso más que en aumentos concretos de exportación y producción.
El reto real está en alinear política interna, apertura internacional y apoyo efectivo a productores para transformar el potencial del cacao venezolano en crecimiento económico sostenible.