Mercal en Naiguatá se reactiva: ¿realmente mejora la alimentación de 18.000 personas?
Mercal en Naiguatá vuelve a operar y promete precios bajos para 18.486 personas
El módulo del Mercado de Alimentos (Mercal) en el barrio San Antonio de Naiguatá acaba de reabrir sus puertas. Según reportes oficiales, ahora atenderá a 24 consejos comunales, ampliando su cobertura de 14 a 6.162 familias.
El discurso oficial asegura que la iniciativa garantiza alimentación a precios solidarios, con ahorros de hasta un 40% frente a supermercados privados.
¿Es esta reactivación un verdadero avance o solo un parche político?
Este aumento del alcance se presenta como un logro de la llamada «revolución», pero deja fuera de la ecuación las fallas estructurales de la distribución pública de alimentos y la falta de competencia real en el mercado.
Con esta medida, se intenta mostrar progreso social, pero sin enfrentar las causas profundas de la escasez ni la inflación galopante que afecta el acceso a alimentos de forma sostenida.
¿Qué viene después?
- Si no se corrigen problemas económicos más amplios, estos módulos seguirán siendo una solución temporal.
- El gasto público en subsidios podría aumentar sin mejorar la seguridad alimentaria real.
- La dependencia de estructuras estatales en lugar de fortalecer el sector privado limita opciones y calidad para la población.
Esta reapertura despierta una pregunta clave: ¿hasta cuándo seguiremos repitiendo soluciones que no abordan el fondo del problema y sólo mantienen posturas políticas?