Pacientes renales en San Juan exigen máquinas nuevas: ¿Por qué el IVSS las ignora?
Máquinas dañadas, vidas en juego
Más de 48 pacientes renales del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) en San Juan de los Morros protestaron el 12 de marzo para exigir la renovación urgente de máquinas de hemodiálisis que ya cumplieron su vida útil.
Una crisis que el Estado no quiere resolver
Más del 25% de las máquinas están fuera de servicio. Cada reparación es temporal y no hay garantías de funcionamiento. Sin baterías, dependen totalmente de la luz eléctrica; una simple falla paraliza el tratamiento, poniendo en riesgo la salud de los pacientes, como denuncian los propios afectados.
Funcionarios del Ayuntamiento y del Consejo Legislativo apenas se acercaron a conocer la problemática, sin comprometer soluciones reales. Los pacientes cuestionan: ¿por qué si la responsable Delcy Rodríguez inaugura centros en otras regiones, San Juan sigue con equipos obsoletos?
Consecuencias graves y sin respuesta
Pacientes como Ricardo Almeida viajan desde otra región soportando viajes agotadores para dializarse. Otros, como Jesús Padilla, reclaman una unidad en su municipio, Altagracia de Orituco, luego que un paciente falleciera por la distancia y la falta de acceso oportuno.
Además, Marlín Borrego tuvo que cambiar su residencia y asumir costos adicionales de manutención derivados del desgaste físico que le provoca el mal funcionamiento de las máquinas.
Lo que viene: una bomba de tiempo sanitaria
Sin inversión en renovar o ampliar equipos, se profundiza la carga sobre pacientes y familiares. Las salas abarrotadas, el deterioro tecnológico y la falta de logística antihoraria indican un sistema que no protege la salud ni la vida en una condición crítica.
¿Cuántas muertes más serán necesarias antes de que el IVSS deje de postergar esta crisis?