Asesinan a expolicía venezolana en Cúcuta: ¿qué falla en la seguridad fronteriza?
Asesinan a ex policía venezolana en Cúcuta y alarma crece
El 7 de marzo, Riccemar Esperanza del Valle Carima González, una joven expolicía venezolana de 26 años, fue asesinada en el barrio Los Alpes de Cúcuta. Su identidad se confirmó cinco días después, gracias a sus tatuajes.
¿Qué ocurrió?
Carima González, oriunda de Anzoátegui, Venezuela, había servido en la Policía de Lechería y formó parte de un grupo de moteros. Buscó refugio primero en Bogotá y luego en Cúcuta, ciudad cercana a la frontera con Venezuela, donde finalmente perdió la vida violentamente.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Este asesinato desnuda una realidad que el discurso oficial evade: la inseguridad en zonas fronterizas no es un problema menor, sino un riesgo que afecta a los migrantes y a toda la sociedad. La falta de control efectivo y opciones reales para estos ciudadanos expone el fracaso institucional y el peligro constante que enfrentan quienes buscan una vida digna lejos de sus países.
¿Qué podría venir después?
Si no se actúa con medidas contundentes para reforzar la seguridad y el control migratorio, casos como el de Carima González se multiplicarán. Esto no solo afecta a quienes cruzan la frontera, sino que debilita el estado de derecho y aumenta la violencia en la región, con posibles consecuencias en la estabilidad social y económica.