Violencia desatada contra productores agrícolas en zonas clave
Fedeagro presentó una denuncia formal ante el Ministerio Público por ataques violentos y extorsiones que sufren agricultores en estados como Guárico, Portuguesa, Cojedes y Apure.
Qué ocurrió
- El agricultor Ricardo González fue secuestrado y asesinado en Guárico.
- Quemas de maquinaria agrícola valiosa: tractores y sembradoras destruidos.
- Grupos delictivos organizados exigen pagos a productores bajo amenazas.
Por qué esto cambia el escenario
Estos hechos no son incidentes aislados, sino un claro síntoma del colapso en la seguridad rural. El impacto va más allá de la pérdida material: ponen en peligro la continuidad de la producción nacional de alimentos y la estabilidad económica del campo.
Sin una respuesta efectiva, los campos fértiles podrían convertirse en zonas desérticas por el abandono forzado de los agricultores.
Qué viene
Si el Estado no actúa con urgencia y coordina una protección real para los productores, la inseguridad rural aumentará y arrastrará la producción agrícola a un punto sin retorno. El resultado: escasez alimentaria en cadena y mayor presión sobre la economía nacional.
La pregunta que queda es: ¿quién asumirá la responsabilidad por el colapso de un sector clave para el país?